Y bueno mas o menos la historia fue así:
A Oaxaca siempre le he tenido una estima especial, no en balde muchas veces mencioné que sólo podría vivir en dos estados de la república, pues como lo saben defiendo a ultranza mi querido DF. uno de ellos es Oaxaca y el otro Michoacán, en especifico Patzcuaro.
Desde mi infancia realizamos muchos viajes a esta zona, por el espíritu aventurero de mis padres (seguro en busca de hongos) y porque una hermana de mi amá vivió un tiempo en Huajapan.
Muchos han sido los viajes que he hecho para acá. En tiempos recientes -y ya no tanto- vine a visitar a Elena e inclusive cuando trabajaba de académico de provincia, junto a Bertha y Vladimir (y Bertita inside) realizamos un viaje muy divertido de Morelos a Oax, donde también visitamos a Eyra en Tlaxiaco.
El año pasado acompañé a Pilar Bordes a su expo en el MUPO -que originalmente sería en el IAGO- el viaje fue liderado por Ilse, acá se encontraba ya Philip que había visitado a Ethel. En esa ocasión, si no mal recuerdo, durante una inauguración me encontré con Darío y Mónica, hablamos brevemente. En ese viaje y para ese entonces Ethel estaba trabajando en el TAGA que recién se había inaugurado y le hicimos la visita de rigor. En esa ocasión sólo estaba David (a quien había conocido de rápidito en otro viaje anterior, precisamente en una expo de Darío) y que se encontraba encargado de Litografía.
No sabía lo determinante que sería ese espacio para mi futuro próximo. Ahí fue donde poco después se decidieron las becas para gráfica del programa de Jóvenes Creadores y según me cuentan mi proyecto de una u otra forma fue concensuado con fragor, abogando a mi favor Ethel, Mónica y Darío.
Al iniciar este año regresé a Oaxaca a un curso al caSa, lugar que conocí casi al iniciar su remodelación, gracias a la experta en tours oaxaqueños Elena Z. :) de eso hace unos 7 u 8 años. Ethel ya no estaba laborando en el TAGA, pero de nuevo lo visité de refilón.
Una vez inmerso en el programa de jóvenes criaturas conocí a Demián. Bueno lo conocía, sabía de su trabajo que admiro, pero nunca antes habíamos cruzado palabra (y eso que estudiamos con pocos años de diferencia en la misma secundaria técnica, perdón ENAP, pero en diferentes carreras) pero creo que nos caímos bien, le platiqué de TIGRE y le entusiasmó el proyecto. Su tutoría en ocasiones creo que se ha visto sobrepasada por su labor artística, pero eso se agradece, tanto por su juventud, como por su inagotable tesón.
Como sea. En esas andaba, mi vida estaba tranquila, incluso podía decir que experimentaba una de sus mejores etapas. Casa, trabajo, beca, amigos, editorial, alumnos, vecinas, familia y sobre todo Laura, completaban y alegraban mis días.
Una tarde de agosto Mónica Contreras se comunicó conmigo, me proponía fuera a Oaxaca a conocer el taller, realizar una edición de una artista que estaría en residencia y quería hacer una litografía, no había litógrafo y habían pensado en mi. La cosa no quedaba sólo en eso, ellos (Darío y Mónica) pronto partirían de beca a París y estaban en busca de quien los supliera, César Nava estaba también en residencia e influyó de cierta forma en el "casting", Demián dio visto bueno y llegué a prueba por 18 días -de los cuales sólo soporté 15-. La misión era clara, me tratarían como sultán oaxaqueño, pues pretendían aceptara la encomienda: hacerme cargo de los talleres de grabado. Yo, algo anonadado y mareado por tal encomienda me mostré siempre reticente. Me avoqué a realizar la edición de MartaCarmela Sotelo, colaboré en corto y de manera somera en su intervención a muro y regresé al DF, casi un plan de huida.
Sin embargo ya había pactado que a partir de septiembre uno, tomaría el ofrecimiento.
Sea pues este largo y enredado post la evidencia de como las similitudes, coincidencias y destinos juegan vilmente con nosotros.
salud por ello.
.jpg)

No comments:
Post a Comment